Una historia preciosa, llena de amor y felicidad, un día soleado en Julio y un sitio perfecto para un día tan especial… aunque con algún que otro sobresalto y un pelín de retraso… pero esta vez no fue culpa de la novia, todo hay que decirlo ; )
Esther y Pablo
A pesar de todo, fue PERFECTO y todos nos lo pasamos a lo grande y disfrutamos al máximo.
Un fuerte abrazo
ML Fotógrafos